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¿Cuna o colecho?
definitivamente cuna de colecho

Este articulo estará dedicado para futuros padres que están esperando la llegada de su bebé y por supuesto quieren saber de algunos buenos consejos para cuidar muy bien del nuevo integrante de la familia y darle lo mejor para el pequeño de la casa. Incluso si también son padres primerizos y tienen mucha dificultad para controlar la situación sobre todo a la hora de dormir. Por esta razón, hablaremos sobre una opción factible tanto para los padres como para el bebé, se trata colechar a este mismo, pero ¿qué es esto? ¡Te lo contamos en este artículo, sigue leyendo!

¿Qué es el colecho?

Muchos padres no han escuchado de este término anteriormente, la palabra colecho es básicamente compartir la cama con los más pequeños de la casa ya que es una de las prácticas bastante usadas por el resto del mundo y no siempre se hace en la cama de los padres, puede ser en camas continuas o en cama y cuna unidas. Obviamente, a muchos futuros padres lo primero que se les ocurre en su mente es hacer para sus bebes una cuna. Además, el moisés se ve que es una buena opción para su bebé, pero el problema se presenta al pasar las noches, por lo general los padres se sienten cada vez más cansados y estresados por no poder controlar la situación sobre todo los llantos de los bebés. Entonces, los padres quieren que los niños duerman bien, así como ellos también quieren descansar y recuperar su energía.

Por si no te has dado cuenta la notable diferencia al pasar una noche cuando el bebé está en la cuna y cuando está en la cama junto a sus padres. Adivina cuál de estas dos practicas comunes da como mejor resultado tanto para los padres como el bebé. El colecho ¿verdad? Pero ¿a qué se debe esto? Comúnmente los bebés lloran mucho porque tienen hambre o es su instinto de supervivencia porque se sienten solos y a la vez encienden sus alarmas ante cualquier cosa y necesitan sentirse cerca de su mamá porque es lo que le ayuda a tranquilizarse y dormir tranquilos. Científicamente, sucede cuando se realiza el contacto piel a piel entre el bebé y la madre no se trata de una “modernidad absurda”. Sino que, es una práctica recomendada por la OMS realmente importante y necesaria para establecer vínculos entre madre y bebé, y para comenzar con buen pie la lactancia materna. En resumen, el bebé lo que quiere es estar cerca de su madre; le pese a quien le pese. Además, quiere sentir su pecho, el calor de su respiración y la voz que durante nueve meses le ha acompañado.

Por otro lado, la técnica de colechar al pequeñín de la casa hace que el bebé llore menos que estando en la cuna porque los padres estarán ahí a su lado para atender lo mejor que puedan al bebé sin la necesidad de tener que ir a buscarlo en la otra habitación e ir de vuelta a la cama para recuperar el sueño. Muchos padres sabrán lo frustrante que es controlar la situación si el bebé está en la otra habitación. Es mejor prevenir que lamentar.

Colecho

  1. ¿Que es el colecho?
  2. ¿Es seguro o peligroso para el bebé?
  3. Como Colechar con seguridad.
  4. ¿Hasta qué edad los niños colechan con sus padres?
  5. Entonces ¿Cuna o Colecho?

¿Es seguro o peligroso para el bebé?

Muchos estarán preguntándose eso en cuanto a la seguridad y el bienestar del bebé a la hora de compartir la cama. Además, Hay tantas respuestas en todos los lados que apuntan a favor y otros en contra del uso de colecho a la hora de dormir, dicen “no duermas con el bebé, es peligroso” “duerme con el bebé, no hay nada más bonito que la relación entre Mamá-bebé” “no duermes con el bebé si estás en un sofá”. además, son muchísimas respuestas que no saben a cuál recomendación seguir mientras que los niños siguen llorando.

Por lo tanto, expertos en pediatría mencionan que la práctica de colechar con el bebé favorece la lactancia materna, ya que para ellas (madres) se sienten cómodas al darles pecho a los bebés estando más cerca. Sin embargo, se considera un factor que aumenta el riesgo de SMSL (El síndrome de muerte súbita del lactante se define como la muerte repentina e inesperada de un niño menor de un año aparentemente sano) por lo que no debe ser recomendado en:

  • Lactantes menores de tres meses de edad.
  • Prematuridad y bajo peso al nacimiento.
  • Padres que consuman tabaco, alcohol, drogas o fármacos sedantes.
  • Situaciones de cansancio, especialmente de cansancio extremo, como el postparto inmediato.
  • Colecho sobre superficies blandas, colchones de agua, sofá o sillones.
  • Compartir la cama con otros familiares, con otros niños o con múltiples personas.

Mientras tanto, la Asociación Española de Pediatría recomienda lo siguiente.
“La forma más segura de dormir para los lactantes menores de seis meses es en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres. Existe evidencia científica de que esta práctica disminuye el riesgo de SMSL en más del 50%”
Para mayor seguridad al bebé, los profesionales apuntan al colecho como una de las practicas más integradoras y positiva para la familia que comparten la misma cama. Además, algunos estudios demuestran que cuando el bebé duerme con su madre, este alcanza un sueño más calmo y profundo y amamantan más que los bebés que duermen en cunas. Su despertar es breve, permitiendo a lo largo de la noche un mayor descanso para ambos.
Los padres están más atentos sobre todo la madre que a su nivel inconsciente de que está compartiendo la cama con su hijo, es así que podrá responder rápidamente a las necesidades del pequeño. Su bebé llorará menos durante la noche y es así que su nivel de estrés será menor, teniendo un impacto positivo a largo plazo en el desarrollo emocional del pequeño.
Ciertos estudios demuestran que quienes experimentaron el colecho en su primera infancia, de adultos demostraron que poseían más autoestima, más autocontrol, seguridad en sí mismos, tolerancia al estrés, mayor nivel de optimismo y grado de felicidad.
Podemos evitar la muerte súbita del bebé a la misma vez que ayudamos a que el niño siga una correcta evolución de su sueño, disminuyendo su nivel de ansiedad.
El colecho resulta ser beneficioso tanto para los padres como para el bebé.
Gracias a esta modalidad aporta múltiples beneficios siempre y cuando respeten las normas de seguridad para el niño a la hora de dormir en la cual podremos destacar lo siguiente.

  • El bebé dormirá tranquilo. Como decía hace rato los bebés se sienten más tranquilos y cómodos cuando están cerca de sus padres, sobre todo la madre, le generará más seguridad y un poco de calor ya que están en contacto cuerpo a cuerpo. La cual quita razones para llorar toda la noche ¿No es así?
  • Tendrá sueños más tranquilos. Esto está comprobado de que los bebés podrán tener sueños más profundos que estar en la cuna o en el moisés porque si lo dejan solos sus alarmas están muy activas ante cualquier cosa.
    Respalda la lactancia. Para la mayoría de las madres han comprobado de que los bebes cuando están en la cama, maman más que cuando lo necesita desde la cuna y les resulta más cómodo hacerlo simplemente ayudar al bebé para acercar a su pecho y mamará lo que sea necesario.
  • Si el bebé duerme bien. Entonces, los padres también podrán dormir bien. Por lo que no hay necesidad de ir a buscarlo para atender sus necesidades y ayudar al bebé a dormir en otra habitación porque se sienten más cansados y estresados si no se realiza esta práctica.
    Fortalece la relación tanto los padres como el niño. Además, se han comprobado que las familias quienes comparten en la misma cama se han mostrado tener una mejor comunicación y por supuesto confían más en sus padres que estando solos. Por esta razón, los bebés aprenderán a tener más asertividad y empatía. En resumen, de esta característica más importante que hay es que el sueño compartido es beneficioso para la comunicación y la interacción familiar.
  • Regulan mejor la temperatura para el primogénito. No solamente están en contacto cuerpo a cuerpo entre los padres y el bebé porque su temperatura es cambiante según sea su grado térmico del bebé. Explicaré de la mejor manera, si el niño se siente un poco frio, la madre dará un poco calor. Además, si se siente un poco calor, el seno de su madre bajará un grado. ¿Por qué ocurre este fenómeno? Básicamente es sincronía termal para evitar que el bebé se sienta solo en la cuna.
  • El colecho es una práctica totalmente beneficiosa para el desarrollo cerebral del bebé ¿a qué se debe esto? Sucede cuando el niño duerme constantemente con los padres ayuda a reducir las hormonas de cortisol, son aquellas que genera las hormonas como el miedo y el estrés y a la vez brinda conciliar el sueño. Por lo tanto, segrega la hormona para el crecimiento infantil y elimina las toxinas a nivel cerebral. Por esta razón, se recomienda hacerlo hasta los 3 años de edad ya que esto previene los comportamientos infantiles asociados al cortisol. Una vez alcanzado a los 3 años de edad, es necesario que el niño aprenda a adaptarse a dormir solo.

Como Colechar con seguridad.

De acuerdo a las distintas organizaciones como la OMS, UNICEF y AEP recomiendan estos siguientes pasos a la hora de acostar a dormir al niño o mejor dicho a colechar. Es mejor prevenir que lamentar.

  • El bebé debe estar boca arriba (de espaldas) y nunca de boca abajo. Además, cabe destacar que esto ayuda a evitar el riesgo de SMSL al niño.
  • El colchón debe ser plano y firme. No se deben utilizar colchones de agua; tampoco debe utilizarse el sofá o las camas de dimensiones reducidas. Así como todos los padres quieren evitar que el pequeño pueda sufrir una caída. Obviamente queremos que este se sienta confortado.
  • Asegurase de que el bebé no pueda caerse de la cama, ni quedar atrapado en ningún hueco. Por esta razón, es recomendable que el primogénito debe dormir en el medio donde está entre papá y mamá.
  • Se debe apartar de la cama cualquier cosa que esté cerca del bebé, aunque sea una almohada, peluches, juguete, etc. Además, uno de estos objetos podría aumentar el riesgo de SMSL.
  • No cubrir la cabeza del bebé ni mucho menos bajo con las mantas.
  • Evitar el sobrecalentamiento, por lo que se desaconseja el uso de edredones y el exceso de temperatura ambiental en la habitación. Además, si esta habitación posee un aire acondicionado, es recomendable subir el nivel a 23 grados centígrados con velocidad de aire normal. Se debe evitar que el niño se sienta con mucho frio toda la noche.
  • No dormir en la misma cama si se es fumador. No fumar en la habitación en ningún momento.
  • No compartir la cama con el bebé si se han consumido bebidas alcohólicas, drogas, somníferos y/o medicación que alteren el nivel de conciencia.
  • No dormir en la misma cama si se padece alguna enfermedad que disminuya el nivel de respuesta, como diabetes o epilepsia inestable.
  • No compartir la cama si alguno de los padres está muy cansado o tiene fiebre.
  • Se aconseja que los bebés duerman en la misma habitación que sus padres para reducir el SMSL. Acostar al bebé en una cuna «side-car» adosada a la cama proporciona casi todas las ventajas del colecho sin dar lugar a situaciones de riesgo para el bebé, especialmente en el caso de bebés que no son amamantados.
  • Los padres deben estar atentos para evitar que asfixien o aprisionando al bebé con su propio peso. Peor si presentan con obesidad mórbida.
  • Si tienen mascotas, aunque sean perros o gatos es recomendable no compartir la habitación donde se encuentra el bebé.
  • Si su bebé es prematuro, es recomendable utilizar una cuna o el moisés, cuando tenga cierta de edad a partir de los 6 meses puede compartir su cama sin ningún tipo de problema.

¿Hasta qué edad los niños colechan con sus padres?

Decir que el colecho dura determinado tiempo sería una irresponsabilidad total por parte de los padres. Sin embargo, para cada situación es diferente y las rutinas de las familias son las que dependerán la duración de esta etapa los niños.
De acuerdo la experiencia de muchas madres, esta situación puede suceder de forma espontánea, al parecer no tiene reglas u horarios, simplemente el niño es quien decide cuando está preparado para dormir solo.
En algunas familias se da después de la llegada del segundo hijo, y el hijo mayor decide salir del colecho. Quizás con el nuevo bebé, los hermanitos mayores se sienten más grandes o simplemente quieren tener más espacio para ellos.
Además, muchas madres confiesan que cuando el niño se hace más independiente, quien sufre luego de todo ese proceso maternal es la mamá con sus apegos. Pero, lo importante es no demostrárselo al pequeño como algo negativo, porque pueden formarse en él sentimientos de culpa. Al contrario, hay que felicitarlo y motivarlo por dar ese paso tan importante.
Por tal motivo, se considera que lo mejor es dejar que los niños decidan, de otra manera se sentirían rechazados. No hay duda de que con todo esto se pueden obtener más beneficios de lo que se cree, ya que de algún modo el niño está siendo autosuficiente, seguro y con carácter de voluntad para saber que su tiempo ya pasó y debe seguir avanzando.
Por supuesto, es difícil que tres o más personas quieran exactamente lo mismo: a veces el niño se quiere ir y sus padres le echan de menos, a veces el niño se quiere quedar y sus padres encuentran que están un poco estrechos en la cama, a veces el padre quiere seguir durmiendo con su hijo y la madre opina que ya tiene edad de dormir solito. Alguien tendrá que ceder. O se hace lo que quiere la madre, o se hace lo que quiere el padre, o se hace lo que quiere el niño. Lo que es absurdo es que hacer lo que no quiere ninguno de los tres, sacrificarse todos para hacer lo que dice el pediatra, la abuela o el libro.
recomiendan mantener esta práctica hasta alrededor de los 3 años, momento a partir del cual el pequeño ya debe adaptarse a dormir solo.

Entonces ¿Cuna o Colecho?

Aunque esto ha generado controversia en la comunidad de padres, cada familia se encarga de decidir con lo que más se adaptan, descansan y sobretodo protegen a su bebé. Si bien es cierto que el colecho no es una buena opción para un bebé prematuro, al pasar los meses y a medida que el bebé crezca, esta opción puede ser viable y fortalece el vínculo con sus padres. Por otra parte, la cuna o moisés, al ser una estructura de gran tamaño no es adecuado para ciertos espacios, por lo que algunos padres toman la decisión de colocarlo en otra habitación, algo que a la larga perjudica el sueño tanto de los padres como del bebé. ¿Entonces que debemos escoger? Se preguntarán algunos por aquí, ¡lo que más funcione con tu hijo o hija! Hay que tener en cuenta que cada bebé es diferente y su proceso de crecimiento y adaptación al nuevo mundo dependerá de los padres, es por eso que puedes combinar ambos métodos, unos meses en colecho, otros en cuna y sabrás con cual se siente más comodo el bebé. ¡Suerte en esta nueva aventura que les espera!
Conclusión
Para finalizar este artículo, debemos decir que para que el colecho resulte de más beneficioso tanto los padres como para los niños pequeños, su proceso debe practicarse de manera natural y consensuada por ambos padres. Además, no puede ser utilizada esta práctica como recurso desesperado para que el niño se duerma ni como disgusto de uno de los integrantes de la pareja, tampoco puede ser realizada como una manera de compensar una necesidad del adulto. Recuerda que el bebé está en un proceso de adaptación que debe ser continuo y lento.
Si uno de los representantes desea llevar a cabo el colecho, definitivamente el proceso se debe de realizar con mucha responsabilidad. Entre las precauciones encontramos el no dormir en un colchón demasiado suave o inestable como el colchón de agua; evitar el uso de un acolchado pesado; no compartir la cama con el niño si eres fumador, tienes demasiado sobrepeso o consumes drogas; aleja al bebé de peluches o almohadas demasiado mullidas; no se puede cubrir la cabeza del bebé mientras él duerme. Tal y como veníamos hablando sobre como colechar con seguridad al primogénito, así evitarán por completo los riesgos de SMSL, lo importante es darle lo mejor que puedan como padres para que el bebé se sienta cómodo.
El colecho no se debería seguir usando si el niño ya ha alcanzado la edad de los 3 años. Es el momento perfecto para que el aprenda a adaptarse a dormir solito. De acuerdo a varios profesionales, si esta práctica no consigue ningún beneficio, siempre puedes recurrir a algo intermedio como compartir la misma habitación, pero el bebé en su cuna y tú en tu cama. Es un tema muy personal, pero si se decide practicarlo debe ser por las razones correctas y que sea lo mejor para el pequeño, sin acarrear inconvenientes en la pareja.
Por más razones que haya, el colecho es una de las experiencias más bonitas que hay entre los padres y el bebé. Se siente muy natural y da gusto tener tu bebe a tu lado. Además, tendrás el placer de despertar y de que esa carita divina de tu bebé sea lo primero que veas al levantarte.
Aquí es donde viene el dicho: vuestras noches son vuestras. En nuestra opinión personal dormir con los niños es lo mejor para ellos y para los padres y al final se convierte en algo tan natural y normal como subirnos juntos a un ascensor o ir juntos en un coche. ¿Verdad que no tiene mucho sentido hacerlo separados? ¡Atrévete y cuéntanos como te va!

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